3 EL
CONTROL EN EL PROCESO ADMINISTRATIVO
3.1 El concepto de control
El control en el proceso administrativo puede definirse como la función
administrativa de verificación, que tiene la finalidad de determinar si los empleados están siguiendo o no los planes establecidos, asegurar si el proceso de trabajo esta conduciendo hacia las metas y objetivos, y tomar las acciones correctivas
donde sea necesario, para corregir
cualquier
desviación.
El control sirve para comprobar si lo realizado se ajusta a la plantación efectuada y, luego de efectuarse el análisis de las causas de las posibles desviaciones, hace posible emprender medidas correctivas apropiadas a las desviaciones detectadas.
Buena parte del
éxito de cualquier departamento, depende del
grado de control que el supervisor ejerce
sobre los procesos de trabajo a cu cargo y de la forma como
resuelve las diferencias entre lo que debe hacerse y lo que se esta haciendo. A trabes
de
la observación directa, de reportes, comunicación con sus empleados, etc., el
supervisor debe estar permanentemente informado de la marcha del trabajo en su
área.
Aunque son importantes, los controles no son un fin en si mismos sino un medio para alcanzar los objetivos propuestos. Cabe señalar que además de detectar fallos o desviaciones negativas en relación a lo planeado, los controles en el trabajo también han de servir para detectar las actuaciones positivas y sobresalientes, por lo que muchas veces el control puede servir par indicar situaciones donde debe darse reconocimiento a los empleados que se esfuerzan por cumplir y superar las expectativas de su trabajo.
La eficacia real de muchos controles depende, en gran medida de una actitud positiva por parte de
las personas sometidas a control. El supervisor usa el control para
garantizar que el trabajo se realice adecuadamente en relación a lo planeado y con los recursos disponibles, nunca con el fin de molestar
a las personas controladas.
